La parcela

Uno de los rincones más bonitos, íntimos y encantadores de la parcela es conocido como "La Chopera", que está formada por árboles de todo tipo entre los que destacan los altísimos chopos y álamos, que protegen la zona del sol inclemente del verano y le dan un aspectos casi virgen y selvático. Está situada en la misma orilla del rio, junto a una poza (aquí se conoce como "zambullón") de agua limpia y transparente sobre la que nos podremos mecer en un columpio colgado de unos árboles, e incluso bañarnos en verano. En épocas de lluvia se forma una espectacular e impresionante cascada de agua que merece la pena ver.

Debido a la distancia que existe hasta el pueblo, y ante la ausencia de contaminación lumínica de cualquier tipo, en las noches sin luna podremos ver un cielo negro sosprendente, en el que se encontrarán colgadas una miríada de estrellas luminosas y distantes que se agolpan para formar la Via Láctea y crear un espectáculo indescriptible.

No hay que olvidar que la parcela era parte de una huerta del abuelo del dueño, por lo que aunque por una parte se ha procurado aprovechar el terreno al máximo para hacerla habitable construyendo gruesos muros de piedra, se ha mantenido, en la medida de lo posible su carácter rústico manteniendo árboles y la configuración original de los caminos de acceso.

Lista de visitas guiadas
 
Seguir con las visitas guiadas