¡¡Hola!!, soy Frodo, un Labrador amarillo de 3 años –bueno, hasta enero, aún no-. He venido a este maravilloso sitio con mis amos, Jose y Mónica.

Nada más llegar me gustó este sitio porque hay muchos arbolitos, sitio para correr, un río para bañarse. ¡Ahhh!, y una barbacoa.

La casa también me ha gustado un montón; bueno, la planta de abajo solo, porque me da miedo subir las escaleras, pero he escuchado a mis dueños que está genial la planta de arriba y es muy acogedora.

Hoy nos hemos hinchado a andar. Hemos estado en el Torreón, en la Ermita, y luego hemos bajado a la cueva del agua. Bueno, yo fui el que nadó más (me puse a nadar). Mis dueños me regañaban, pero yo me daba la vuelta y nadaba en otra dirección. Luego cuando llegué a la casa me fui corriendo y me acosté en frente de la chimenea. ¡Qué calorcito! Y a dormir.

¡Cómo me gusta esta casa!. Hemos estado en otras casas rurales, pero esta para mí es mejor. Puedo ir suelto con mis dueños a más sitios. ¡Suelto!. Qué alegría. Escucho el agüilla desde la casa y eso me vuelve loco.

La barbacoa me chifla porque mis dueños me dan siempre algo y yo voy y lo cojo. Ya sabéis, para limpiar (je,je). Como el otro día que cogí una morcilla (¡Uuhhh!).

A mis dueños les encanta la casa y los detalles que Vicente y Tomasa han tenido. Les gustaron las chocolatinas y el champán, que por cierto, a mí no me dieron porque dicen que los perros no deben comer chocolate. ¡Qué tonterías! ¡Qué sabrán ellos!

Hoy estoy triste porque mañana tenemos que volver a los sitios que tengo que ir cogido, pero mis dueños me han dicho que no me preocupe, que volveremos aquí seguro, porque a ellos también les ha encantado el lugar y se les nota en las carillas que están relajados y que están muy a gusto en este sitio tan acogedor.

Bueno, ya os dejo, que huelo que han echado algo a la barbacoa y a ver si tengo también hoy suerte.

Muchos besos de toda la familia y gracias por hacernos estos días tan confortables.