Despues de leer lo que han expresado en estas páginas todas aquellas personas que han pasado por aquí anteriormente, poco queda que decir, ya que reflejan el encanto que envuelve a La Nave de Cuadros, pero a pesar de ello, nosotros, es decir J...., nuestra perrita Noa y yo, lo describiríamos con una sola palabra: "MÁGICO".

Para los tres ha sido mágico poder tener la oportunidad de un lugar envuelto de tanto encanto, cuidado hasta el más mínimo detalle, hasta tal punto que no tiene NADA que envidiar al mejor hotel de la cadena Meliá (esto va por tí, Vicente).

Ha sido maravilloso que en un mundo en el que nuestra capacidad de asombro ha desaparecido, aparezcan personas como Vicente y Tomasa y nos hayan sorprendido simplemente con su forma de ser y de tratarnos, y cualquier persona que pueda leer esto, no lo entenderá hasta que no pase por aquí.

Sólo queremos agradeceros que nos hayais brindado la oportunidad de haber vivido esta preciosa experiencia en La Nave de Cuadros y habernos dejado formar parte "en cierto modo" de vuestra encantadora familia.

Y ya para despedirnos, Noa, igual que Frodo, ese perrito Labrador que escribe tan bien, quiere agradeceros que la hayais dejado disfrutar de estos días de libertad en los que no ha parado de correr, saltar y bañarse en el río, algo impensable en el lugar donde vivimos.

Por todo ello, GRACIAS (indudablemente volveremos).

Nota del traductor: Frodo es un perro Labrador amarillo que pasó con sus dueños por aquí hace algunas semanas.